El acuerdo final de la cumbre del clima de Glasgow no contenta por completo a nadie y desde que se cerró en la noche del sábado se han ido sucediendo las reacciones encontradas. Entre los que prefieren fijarse en los avances están los gobiernos de la Unión Europea, Estados Unidos y Reino Unido, que ha ejercido la presidencia de la COP26 como país anfitrión. El vicepresidente de la Comisión y jefe de los negociadores europeos, Frans Timmermans, lo resumía así: “Creo firmemente que el texto que se ha acordado refleja un equilibrio de los intereses de todas las partes y nos permite actuar con la urgencia que es esencial para nuestra supervivencia”. Pero enfrente de esas valoraciones se han situado la mayoría de grupos ecologistas, que durante la cumbre y tras el pacto final han criticado la falta de ambición de los países para poner en marcha las medidas inmediatas para hacer frente a la crisis climática.

0 comentarios:
Publicar un comentario